Pon lo que pagaste, lo que cobraste y cuándo. Te decimos, en lenguaje claro, cuánto has ganado de verdad.
Para compararte, suponemos estas rentabilidades anuales de cada alternativa. Son estimaciones; puedes cambiarlas.
Tu rentabilidad anual
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(TIR / IRR)
Ganancia total
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Multiplicaste tu dinero
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Terminaste con
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Hacia abajo, el dinero que pusiste. Hacia arriba, el que recibiste (dividendos y venta).
Rentabilidad anual de tu inversión comparada con otras alternativas para el mismo dinero y el mismo tiempo.
En cristiano, sin tecnicismos.
Es lo que ha ganado tu dinero cada año, de media. Si pusiste 10.000 € y al cabo de 3 años tienes 13.000 €, no has ganado un 30% al año: lo has repartido entre los 3 años. La rentabilidad anual te da ese ritmo medio, ya teniendo en cuenta el tiempo.
Lo bueno de medirlo así es que puedes comparar inversiones que duraron tiempos distintos, manzanas con manzanas.
Porque no es lo mismo cobrar un dividendo el primer mes que el último año. El dinero que recibes antes "vale más", porque puedes reinvertirlo. Por eso pedimos las fechas reales de cada movimiento y no nos limitamos a periodos redondos.
Es el nombre técnico de la rentabilidad anual que calculamos (en inglés, IRR; en español, TIR). Cuando hay fechas distintas se llama XIRR. No necesitas saberlo: el número grande ya es eso, explicado en cristiano.
Los precios suben cada año (eso es la inflación). Si tu dinero crece más rápido que los precios, de verdad eres más rico: puedes comprar más cosas que antes. Si crece más despacio, aunque tengas más euros, compras menos. Por eso comparamos tu rentabilidad con la inflación.
Son referencias orientativas para situar tu resultado: no hacer nada (0%), la inflación, un fondo de bajo riesgo y la bolsa mundial. Puedes cambiar esos porcentajes en "Ajustes avanzados". Son supuestos, no una promesa.